Deep Blue derrotó a Garry Kasparov en un encuentro de seis partidas en 1997. IBM documenta que el sistema analizaba alrededor de 200 millones de posiciones por segundo. No necesitaba mantener una conversación persuasiva para jugar al máximo nivel.
En el ajedrez las reglas y el objetivo están claramente definidos. Por eso la victoria no equivalía a demostrar que una máquina comprendiera cualquier aspecto del mundo. Lo extraordinario fue la combinación de ingeniería, búsqueda y conocimiento especializado.
Este hecho sigue siendo útil al comparar modelos: una herramienta puede superar a personas expertas en una tarea estrecha y, al mismo tiempo, fallar en otras mucho más sencillas para nosotros.